El joven escritor toledano Martín Vega ha presentado su segundo poemario, Los versos que te debo, una obra marcada por la madurez literaria y la reflexión sobre la memoria, el tiempo y la pérdida. El acto contó con la participación del economista Francisco Sánchez Molina, encargado de acompañar al autor durante la presentación.
Natural de Carmena y nacido en 2001, Vega da continuidad a su trayectoria poética tras la publicación en 2023 de Escala de grises, un primer trabajo que, según el propio autor, nació “del amor desinteresado de un joven por la literatura”. En esta nueva obra, asegura haber buscado “mejorarse a sí mismo” tanto en lo personal como en lo literario.
El poemario surge además en una etapa especialmente difícil para el escritor, marcada por la pérdida de varios seres queridos. Una experiencia vital que impregna gran parte de los cuarenta poemas que componen el libro y que convierte la obra en un homenaje íntimo a quienes ya no están.
“Este libro es también un homenaje a ellos porque las letras sobreviven a los hombres”, afirmó Vega durante la presentación. El autor reconoce que la conciencia de la fugacidad de la vida ha sido uno de los motores fundamentales que le impulsaron a escribir y publicar este trabajo, concebido como una forma de “vencer al tiempo y a la memoria”.
Literatura para desafiar el olvido
En esa misma línea, el poeta defendió la literatura como un legado capaz de desafiar el olvido. “Que en un futuro, cuando yo falte, alguien tome uno de mis libros y sea capaz de sentir parte de todo lo que puse en esos versos, habrá merecido la pena”, señaló.
Por su parte, Sánchez Molina destacó el carácter emocional y confesional del poemario, asegurando que el propio título ya encierra “toda una declaración de intenciones”. “No es solo un libro de poesía; es una confesión abierta entre lo que se siente y lo que, a veces, no sabemos decir a tiempo”, subrayó.
El economista definió además cada uno de los poemas como “una carta no enviada que, por fin, encuentra su lugar sobre el papel”, resaltando la capacidad de la obra para conectar con emociones universales como el amor, la ausencia y el arrepentimiento.


