El Gobierno regional ha puesto en marcha durante el curso 2026-2027 un proyecto específico de formación y acompañamiento dirigido a 21 centros educativos de Castilla-La Mancha para reforzar la convivencia, la inclusión, la atención a la diversidad y la gestión del aula.
La iniciativa se desarrolla a través del Centro Regional de Formación del Profesorado y llegará a alrededor de 2.000 docentes. El objetivo es ofrecer herramientas prácticas y acompañamiento a los profesionales para afrontar distintas situaciones que forman parte de la realidad diaria de los centros educativos.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, ha participado este 2 de septiembre en una de las acciones formativas incluidas en el programa. Durante la jornada ha explicado que los centros participantes comparten retos como el incremento de la matrícula, la incorporación frecuente de nuevo alumnado, la presencia de estudiantes que desconocen el castellano, la diversidad creciente en las aulas o determinadas situaciones relacionadas con la convivencia.
Amador Pastor ha señalado que el programa pretende ir más allá de una acción formativa puntual y acompañar a los centros durante el proceso para facilitar que los contenidos trabajados puedan trasladarse posteriormente a medidas adaptadas a cada realidad educativa.
Formación práctica para el trabajo en el aula
El proyecto contempla dos líneas de formación orientadas directamente a la intervención en las aulas.
La primera está centrada en la inclusión y la atención a la diversidad. Entre los contenidos previstos se encuentran la acogida del alumnado, el apoyo a estudiantes que desconocen el idioma, las actividades multinivel, los agrupamientos flexibles y el Diseño Universal para el Aprendizaje.
La segunda línea aborda la gestión positiva del aula y se dirige a mejorar el clima de convivencia y prevenir conflictos. La formación incluye cuestiones como la comunicación positiva, la regulación emocional, la desescalada de conflictos y las prácticas restaurativas.
A estas actuaciones se suma una tercera línea dirigida principalmente a equipos directivos, equipos de orientación y responsables de bienestar.
En este apartado se trabajarán medidas relacionadas con la organización del centro, la acogida de nuevo alumnado y profesorado, la coordinación interna, la mediación, los patios inclusivos, la comunicación con las familias y la colaboración con entidades del entorno.
Un proyecto piloto con posibilidad de ampliación
El programa tiene carácter piloto, por lo que la Consejería analizará su desarrollo y los resultados obtenidos en los centros participantes.
Según ha indicado el consejero, esta fase permitirá identificar buenas prácticas, evaluar las actuaciones y realizar ajustes a partir de la experiencia de los propios centros educativos.
En función de los resultados, el Gobierno regional contempla la posibilidad de extender posteriormente este modelo a otros colegios e institutos de Castilla-La Mancha.

