Ebroacero consolida su hoja de ruta de crecimiento mediante una operación estratégica en el mapa industrial nacional. La histórica compañía zaragozana, referente con más de sesenta años de trayectoria en la fundición de componentes de acero al carbono de gran tonelaje, ha anunciado la adquisición de la firma toledana FTR, ubicada en Torrijos.
Con este movimiento, el grupo diversifica sustancialmente su cartera de productos. FTR aporta una trayectoria de más de dos décadas especializada en la fundición de hierro nodular, aleado y materiales de baja aleación. La integración permitirá al grupo atender pedidos de menor tamaño (hasta 1.500 kilos) y dará acceso a materiales con los que hasta ahora no operaba en su planta principal.
Según detalla su director general, Ignacio Giménez: “Lo que buscábamos era ampliar nuestra gama de productos incorporando otras calidades como acero inoxidable, hierro y hierro aleado”, “En ocasiones nos llegan consultas sobre piezas que no podíamos fabricar por no ser de acero al carbono y que, a partir de ahora, sí podremos asumir a través de FTR”.
Mantenimiento de marca, creación de empleo y una nueva línea de negocio
La adquisición no implicará la desaparición de la marca FTR, que mantendrá su identidad y funcionamiento independiente, respaldada por la infraestructura y el conocimiento de Ebroacero. La complementariedad operativa facilitará compartir equipos comerciales, técnicos y administrativos, potenciando el servicio a clientes comunes.
Se prevé duplicar el personal de la planta castellano-manchega de 15 a cerca de 30 empleados, elevando la plantilla global del grupo por encima de los 120 trabajadores.
Las instalaciones de Torrijos albergarán además una nueva línea de fundición de acero inoxidable. Ebroacero ya ha iniciado las inversiones requeridas, adquiriendo los hornos y maquinaria necesaria con la previsión de obtener las primeras muestras el próximo verano.
Con este proyecto, Ebroacero da un nuevo paso en la ampliación de su actividad y pone las bases para desarrollar una línea especializada en acero inoxidable. La operación permitirá a la compañía afrontar nuevos proyectos, atender una mayor diversidad de pedidos y seguir creciendo junto a sus clientes mediante una oferta industrial más amplia y flexible.

Proyección nacional e internacional
Esta iniciativa responde a la demanda del mercado y ofrece una solución competitiva desde España. La vocación internacional de Ebroacero no es nueva, forma parte del ADN de la compañía zaragozana prácticamente desde sus inicios. Ahora, el objetivo es proyectar esta misma visión global sobre las instalaciones de Torrijos para ampliar de forma notable la cartera de clientes, tanto en el ámbito nacional como en el mercado internacional.
“Contamos con la capacidad y experiencia necesarias para atender proyectos tanto a nivel nacional como internacional, adaptándonos a las necesidades de cada cliente y llegando allí donde se nos requiera”, apunta Ignacio.
El grupo queda así configurado en torno a dos sedes complementarias, Zaragoza y Torrijos, desde las que dar servicio tanto al mercado español como a proyectos fuera de nuestras fronteras.
Acompañamiento técnico y valor añadido
Fiel a su filosofía de trabajo, Ebroacero mantendrá el modelo de acompañamiento integral al cliente, que abarca desde el asesoramiento técnico previo y la fabricación a medida según plano, hasta el mecanizado, verificación técnica y control de calidad. Todo el proceso está enfocado a entregar piezas terminadas listas para montar en las instalaciones del cliente.

