El concesionario de ByD en Olías del Rey nos ha presentado, de primera mano, el nuevo utilitario de la firma asiática, un compacto que rompe esquemas con su mecánica dual.
Hemos tenido la oportunidad de asistir en primera persona a la presentación del nuevo BYD Dolphin G DM-i, la última apuesta de la firma asiática para sacudir por completo el segmento de los coches urbanos en nuestro país. Las sensaciones que nos deja este primer encuentro estático son muy claras: no estamos ante un utilitario más, sino ante un coche que aspira a democratizar de verdad la tecnología híbrida enchufable en el día a día. Con las primeras unidades listas para llegar a las calles a finales de este mismo mes de junio, os contamos todo lo que pudimos ver, tocar y analizar de un modelo que arranca en unos competitivos 18.700 euros para el mercado de la Península y Baleares, siempre que se apliquen las campañas comerciales, el plan institucional y la financiación de la marca.
Nuestras impresiones sobre su espacio y habitabilidad
Al verlo de cerca, sus dimensiones engañan positivamente. Mide 4.160 mm de largo y 1.825 mm de ancho, unas cotas perfectas para callejear y aparcar sin agobios. En este sentido, pudimos comprobar cómo el lenguaje estético Ocean Aesthetics le sienta realmente bien en vivo, destacando sus ópticas LED estilizadas y un frontal con tomas de aire dinámicas que le dan un aire muy moderno.
Por consiguiente, la gran sorpresa llega al abrir las puertas y acomodarse en su interior. Gracias a una distancia entre ejes de 2.610 mm —una cifra generosa para su tamaño—, el espacio en las plazas traseras es soberbio, permitiendo que viajen adultos con total comodidad. Así mismo, el maletero nos dejó boquiabiertos: sus 425 litros de capacidad real se sienten enormes y barren por completo a sus rivales directos, incluyendo un práctico doble fondo de 45 litros ideal para esconder los cables de carga. Al sentarnos al volante, nos gustó mucho la limpieza de la consola central, que ahora queda libre de mandos porque el selector de marchas se ha trasladado directamente a la columna de la dirección, dejando hueco para un cómodo sistema de almacenamiento de dos niveles.
Así funciona su tecnología y organización de gama
Durante la presentación técnica, los responsables de la marca en Toledonos explicaron los secretos de su corazón mecánico: el sistema Dual Mode Intelligence (DM-i). A diferencia de otros híbridos convencionales, este coche se conduce y se siente como un eléctrico puro la mayor parte del tiempo, dejando que el motor de gasolina de 1.5 litros actúe principalmente como un apoyo o generador. En definitiva, pudimos confirmar que la gama se divide en dos opciones de batería muy claras según las necesidades de cada conductor:
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Variante con batería de 7,42 kWh: Equipada de serie en el acabado Active, nos ofrece 40 km de autonomía eléctrica y un rango total de 1.020 km.
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Variante con batería de 18,3 kWh: Reservada para los acabados Boost, Comfort y Sport, eleva la autonomía 100% eléctrica hasta unos espectaculares 105 km, homologando un consumo mixto de apenas 1,4 litros a los cien.
Pudimos ver in situ las cuatro versiones que llegan al mercado. El acabado Active ya viene muy completo con su pantalla de 10,1 pulgadas y sensores con cámara de marcha atrás. Si subimos al escalón Boost, la pantalla crece hasta las 12,8 pulgadas, se añaden asientos calefactados y la ingeniosa tecnología V2L para enchufar aparatos externos como un ordenador o una cafetera. Para los que buscan un toque premium, el acabado Comfort añade un sistema Head-Up Display que proyecta la información en el parabrisas, techo panorámico y todo el ecosistema de Google integrado directamente en el navegador. Por último, el acabado Sport corona la gama con detalles deportivos en negro brillante y unos asientos tapizados en un sugerente tejido tipo ante. En el apartado de seguridad no se ha escatimado en nada: nos confirmaron que todas las versiones traen de serie un completísimo arsenal que incluye control de crucero inteligente, detector de ángulo muerto y alerta de tráfico cruzado con frenada autónoma.

